Lo se, el titulo puede sonar dramático. Pero por una vez, por dramático que parezca, no alcanza siquiera a mostrar una pizca de la gravedad que el tema tiene.

El día de ayer, la FCC (Federal Communications Commission por sus siglas en Ingles) o Comisión Federal de Comunicaciones de los Estados Unidos dio por finalizada la medida que permitía que internet fuera considerado un servicio público de libre e igual acceso.

¿Sabes algo de religión? Porque más allá de si eres o no una persona religiosa, seguramente habrás oido hablar de la teoría del “libre albedrío”. Pues eso es, en pocas palabras lo que significa NetNeutrality o Regulación de Neutralidad de la red.

En otros términos, la “NetNeutrality” garantiza, o al menos lo hacía, que los proveedores te dieran acceso libre e igualitario sin importar la forma en la que te conectas, donde te conectas, que es lo que usar para conectarte o los servicios de los que dispones.

Según esta regulación, Internet es un servicio de primera necesidad, como lo es el agua o la electricidad.

Hoy, gracias a esta modificación, las libertades de la red están en peligro. Porque las compañías de telecomunicaciones podrán decidir por ti que contenidos ves, a donde te conectas e incluso a que velocidades.

Esta “Neutralidad” ya estaba amenazada cuando las telcos decidieron que no iban a cobrar acceso a internet para el uso de WhatsApp, y si bien, nadie dijo nada porque era un “beneficio” al usuario, era claramente una violación de la norma porque no estaba disponible para “Telegram”, por ejemplo.

Desiree Jaimovich de Infobae (Argentina) lo explica de manera genial…

“Con el fin de la neutralidad a la red se les da vía libre a los proveedores de internet para que fijen tarifas diferenciadas que controlen la velocidad, calidad de los accesos y disponibilidad del contenido.

Así, por ejemplo, empresas como Comcast, Verizon y AT&T podrían bloquear contenido, ralentizar servicios y modificar la velocidad de conexión según el sitio. De ahí que se hable de la generación de “dos internets”: una de vía rápida, y otra más lenta.

Con este panorama, las empresas quedan totalmente liberadas para favorecer el tráfico a sus sitios.

Lo cual, sin dudas, impactará en compañías como Netflix, Facebook, Amazon o Google que podrían verse obligados a pagar un adicional a las proveedoras de internet para asegurarse de que su contenido llegue al usuario de manera adecuada.

Esto perjudica aún más a las pequeñas startups que sentirán un impacto mayor en sus finanzas a la hora de pagar tasas más altas.

Aunque el más afectado será el usuario final, a quien seguramente se le trasladarán esos incrementos. Además, podría experimentar una reducción en el acceso y la oferta de contenidos”.

¿Que se puede hacer? Mostrar descontento, publicar peticiones y hacer MUCHO RUIDO. Porque hoy, mas que nunca debemos hacernos oír. Hoy más que nunca, nuestra libertad está en peligro.

Igual, llegados a este punto estás pensando que como no estás en Estados Unidos, esto no te afecta. ERROR. Todas las regulación en Europa, Asia, Latinoamérica y demás están basadas en NetNeutrality, y un cambio en el origen, puede dar lugar a cambios mas o menos severos en el resto del mundo.

De nuevo, nuestra libertad digital esta en peligro y es hora de hacernos oír antes de que sea muy tarde.


Ariel Brailovsky
Ariel Brailovsky

Fanático de Apple, Internet Marketer, social media analizer, super geek, y en mi tiempo libre, Ingeniero de Hardware, programador y diseñador de software. Quieres saber mas de mi? -->  http://www.arielbrailovsky.com/sobre-mi/

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