Hace unos de años, los suecos Interactive Institute inventaron la evolución del Brainball, en el que se juega a través de ondas cerebrales. Éste juego se está volviendo a poner de moda debido a que varios estudios lo recomiendan para las personas que trabajan muchas horas delante de un ordenador. Supongo que a nadie le sorprenderá cuando hablamos de personas con atención dispersa frente a la pantalla del ordenador debido al infinito número de distracciones, emails, skype, Twitter… Por todo esto, se recomienda el Mindball, que consigue en trabajar con la capacidad de concentración y fortalecerla.

 
Se trata de un juego en el que se utilizan unas bandas que se ponen en la cabeza y contienen tres biosensores que leen las ondas alfa y zeta, por lo que para jugar únicamente hay que pensar en jugar (a más relajación y concentración más posibilidad de éxito).
 
El juego comercializado por la compañía sueca Interactive Productline consiste en empujar una bola (que se sitúa inicialmente en el centro) en la portería contraria. Bajo la mesa hay un imán que controla la bola. El imán se mueve con un procesador que responde al instante a las señales eléctricas que envía el cerebro, estas son las ondas cerebrales. Se generan diferentes ondas dependiendo del proceso de pensamiento y el nivel de estrés. El Mindball está programado para que funcione cuando el cerebro está calmado y concentrado. Durante el partido, las ondas cerebrales se graban en el ordenador donde se pueden observar los picos de desconcentración. Además una pantalla muestra el electroencefalograma de la actividad cerebral y el público puede ver cómo se desarrolla la partida. En el museo de Estocolmo tiene una habitación para él solo y se ha convertido en un espectáculo. Sorprendentemente el Mindball no es un deporte aburrido de ver, aunque sea más divertido jugarlo. Cosa únicamente alcanzable por unos pocos afortunados puesto que tiene un precio superior a los 15000 €, por lo que se reduce a personas de alto poder adquisitivo, participantes de la Campus Party ó los visitantes de un reducido número de museos científicos. Pero no desesperen, existe una versión económica del producto llamada Mindflex, ronda los 80 euros, pero parece ser que no es tan precisa como su hermana original. Se está produciendo un movimiento es éste tipo de mercado, puesto que también se está trabajando en un coche que funciona a través de los impulsos eléctricos del cerebro.
 
Les dejamos un vídeo del Discovery Channel sobre el genial juego (el original, no la versión comercial):
 


 

 

 


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@secretosenred Gracias por la aportación. Llevo el juego de la mente a mi muro de face..